Opuestas lecciones morales sobre la verdad y la mentira

Miércoles 16 Enero 2008 at 7:17 pm | In opinión, política | 4 Comments

No sé si la gente tiene poca memoria, si ciertos votantes son fieles a pesar de todo, aunque les abofeteen en la cara o si yo me estoy volviendo intemperante por momentos…

No puedo creer que el famoso  refrán <<Donde dije “dijo” digo “diego”>> no tenga consecuencias, pero es lo que parece. Y así, aunque clama al cielo, al limbo y hasta a los infiernos, la intención de voto no parece verse afectada por las mentiras de la derecha.

Leo en la red quejas sin fin. Aquí copio dos de ellas. La primera, en la bitácora de Wyoming; la segunda, con la indiganción de la juventud :

 Se acercan las elecciones, y como si alguien hubiera gritado la palabra mágica, “¡petróleo!”, el paisaje se llena de sondeos. Lo que resulta sorprendente, si damos crédito a estos estudios, es el talante masoquista o la disociación esquizoide de una buena parte de los electores.

La diferencia entre el resultado a la pregunta ¿quién prefiere que gane? y la intención de voto es grande, lo que revela que un alto porcentaje de ciudadanos vota a alguien que no quiere que gane. ¿Será mono de penitencia ante la deserción de los fieles de los templos?

Y otra cosa queda clara una vez más: la fidelidad del votante del PP. Las encuestas lo sitúan entre el 80 y el 92 %. Sacan casi los mismos votos, hagan lo que hagan, y esta nefasta impunidad les permite muchas alegrías. El engaño, la falta de respeto por las instituciones o la corrupción consentida y amparada no les pasa factura y asusta al resto.

Tras esta legislatura, donde han hecho del atentado del 11-M y el terrorismo de ETA una estrategia política carroñera, legitimando la mentira como norma, con una falta del más elemental sentido de la responsabilidad, con un exceso de crueldad hacia las víctimas inadmisible, y con una actitud de los medios de comunicación afines que sólo puede ser calificado de miserable, la consecuencia lógica es que se hubieran convertido en un partido marginal, por la honestidad de sus votantes; pero no es así.

Las encuestas hablan de empate técnico y dejan en sus conclusiones una sensación de desventaja y frustración desoladoras, aunque pierdan, al comprobar cómo una gran parte del pueblo español premia el juego sucio. ¡Qué triste y amenazadora es la decadencia moral de los que exigen desde la más absoluta intransigencia! El Gran WyomingSí, he de reconocerme impactado por las declaraciones de los señores (disculpen los señores) Aznar y Acebes. Ver, oir, escuchar, con todos mis sentidos (incluso palpando la tele por si era un espejismo del diablo) a sendos personajes hablar de la mentira, y lo mejor, dando lecciones de moral, me ha supuesto una experiencia religiosa de profundas y marcadas consecuencias para mi existencia vital.

No necesito doparme para, en un rayo de lucidez, afirmar que ambos son unos sinvergüenzas, con mayúsculas, negrita y cursiva.

La moral humana, ya no hablamos de la católica apostólica y cristiana que dicen confesar estos caraduras, no quedaba bajo mínimos históricos tan escandalosos desde Torquemada, con esta derechona cutre y barriobajera que nos ha tocado aguantar.

Uno se pregunta cómo un ser humano puede tener tantas tragaderas y los hígados tan resistentes como para decir que un presidente que miente debe dimitir e isofacto; cómo no revienta en vivo y en directo sabiendo el propio recorrido  de  mentiras, y que algunas a día de hoy siguen costando la vida a miles de inocentes.

Es como si Ben Laden nos diese clases de convivencia o Bush de matemáticas, una locura vamos. ¿Cómo podrán dormir estos señoritos de la guerra y la crispación? ¿Cómo es posible que entren a una Iglesia y el Cristo no salga volando por capilla?

Se ve que en su secta no les enseñaron que mentir, como dijo el Señor, queda feo y  abre la puerta de los infiernos. ¡Algún pacto tendrán con el altísimo que tan tranquilos andan por la calle!

A lo mejor les han ofrecido algún carguico, como al chinche de Endesa, Pizarro, en pago a tantos servicios prestados. Algunos tienen suerte y cobran por azuzar un poquito de catalanofobia, ellos los patrios, benditos sean porque de ellos será el reino de los cielos.

Que estos tipejos, por no decir un disparate, que jugaron al despiste con 192 cadáveres aún calentitos, que pronosticaron que Zapatero iba a entregar a la ETA Navarra, la autodeterminación, el ministerio de Vivienda y hasta el derecho de pernada sobre nuestras mujeres, que se pasean rodeados de pancartas golpistas con los residuos de la extrema derecha franquista, que, justo ellos, hablen de mentiras ajenas. ¡Aleluya señor, benditos sean tus pastores!

No digiere, el que ha sido uno de los autores intelectuales de la guerra de Irak, que perdieron las elecciones y que van camino de cagarlas de nuevo. Eso sí, cual Fedeguico, no hay mal que por bien no venga, la de libros que está vendiendo el listo con su melena.

Este señor, de nuevo disculpas a los señores, exije que Zapatero dimita por mentir a los españoles sobre la negociación con ETA, y se queda tan pancho, ni se sonroja, ni baja el tono, con todo el morro, aleeeee.

Pero señor Assnar, la rectitud, la coherencia y los valores cristianos exigen que uno, antes de aplicar tablas a los demás, sea capaz de asumir y cumplir las mismas leyes, bajo peligro de parecer un indocumentado sin rumbo, un calzonazos de la política y un dudoso estadista de pacotilla. Hay que reconocer que cada vez pone el listón más alto, pero increíble, cada vez suelta una estupidez mayor, dejándonos a todos con la boca abierta.

Touché Aznarín, pero hijo mío, cada vez que mueves el bigote Rajoy se tiene que meter entre pecho y espalda un Orfidal. ¡Tú verás!

http://lasombradeaznar.blogspot.com/

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